13 oct. 2005

66 - Miguel Fisac

Como casi siempre que uno se pone delante del monitor encontré el otro día una noticia que me llamó la atención. En este caso era en torno a la dejadez que sufre la ermita de Guadalix de la Sierra, obra de Miguel Fisac, que se encuentra en estado de casi ruina. Esto me sirvió de excusa para revisar la obra de este arquitecto rebelde, como lo llama Campo Baeza, y descubrir parte de su intensa vida, más propia del protagonista de la siguiente novela del tan ahora aclamado Dan Brown. De sus escritos se pueden extraer muchas enseñanzas, yo, por mi parte, me quedo con la forma en la que relata como aborda sus proyectos. Directamente copio lo que he leído, de una claridad y sinceridad propia de quienes no tienen nada que ocultar.

Primero: estudiar de la forma más completa posible todo lo que se relaciona con el proyecto y que contesta a la pregunta ¿para qué? una vez obtenido un conocimiento completo de los espacios que exige ese programa, porque la arquitectura es un conjunto de espacios para realizar acciones humanas. Yo las defino como "un trozo de aire humanizado". Podemos materializarlo gráficamente con organigramas y cuadros sinópticos.

Segundo: completar esta información adquirida en la respuesta a la primera pregunta, con esta otra ¿dónde? Y se analizaran las circunstancias del lugar: urbano o rústico, los edificios u otros elementos naturales, históricos, artísticos o de cualquier otra clase que han de formar parte de su entorno y en general todo lo relacionado con el emplazamiento.

Tercero: cuando dispongo de la información necesaria, incluso económica o de cualquier otro orden, he de pasar a pensar (y no antes)¿cómo podría realizar arquitectónicamente este proyecto tanto estructural como formalmente?

Si, como creo que se hace ordinariamente, se hubiera comenzado a realizar el proyecto por la contestación a esta pregunta, no dispondríamos de unos conocimientos que se han de tener en cuenta y son muy útiles para orientarnos hacia una solución a la medida de este caso, y que posiblemente contenga sugerencias nuevas. De otra parte al disponer de unas pautas suficientemente amplias para tener varias soluciones, posibilita analizarlas todas ellas y elegir la que parezca mas conveniente.

Tengo el convencimiento, y así lo digo a mis clientes, que la solución catorce es mejor que la trece.

Queda, por ultimo, la necesidad de agregarle, a la solución que me parezca mas acertada, un cierto toque poético. "Un no se que" que haga que aquello que es una construcción técnicamente correcta, aspire a llegar a ser una obra de Arte.


1 comentarios:

  1. VENGANDO dijo...
  2. COMO ARQUITECTO FRUSTRADO PERO HISTORIADOR DEL ARTE QUE HA ESTUDIADO SU OBRA, CONFIRMO TAMBIÉN MI ADMIRACIÓN POR EL MAESTRO FISAC. POR OTRA PARTE, HE DE DECIR QUE ME GUSTA MUCHO ESTA PÁGINA; DE ESTE TIPO NO SÓLO ME PARECEN INTERESANTES SINO TAMBIÉN NECESARIAS. Y POR ÚLTIMO, POLIEDRO, HE DE AGRADECERTE QUE HAYAS AÑADIDO MI PÁGINA ENTRE TUS ENLACES (NO SOY UN EXPERTO EN ARQUITECTURA PERO, COMO ASPIRANTE A CRÍTICO DE ARTE, ALGUNA VEZ TAMBIÉN OPINO SOBRE ELLA). UN SALUDO Y SEGUIRÉ LEYÉNDO TUS PALABRAS.

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